El alma de la fiesta

Cuando una pareja de amigos nos entrega la invitación a su boda es difícil contener la emoción. Porque para nosotros son familia, porque les hemos visto crecer, porque nos sentimos especiales al sabernos parte de su historia y porque – no nos engañemos – el cuerpo nos dice que ese día ¡nos espera una fiesta increíble con todos nuestros amigos!

Y, aunque rara es la boda en la que los invitados no lo den todo en la pista de baile, conseguir que ese momento esté a la altura de las expectativas es una de las cuestiones que más preocupan a los novios.

¿La mejor garantía para que el baile sea el broche de oro de una boda perfecta? Contar con la experiencia de alguien que conoce bien el terreno y que sabe qué teclas hay que tocar en cada momento para convertir una fiesta en un fiestón.

En esta nueva entrada del blog he contado con la colaboración de Álvaro Marín, de High Volume Event, para resolver las dudas más habituales de mis novios sobre cómo conseguir la banda sonora ideal para el baile de su boda.

Álvaro es especialista desde hace más de 15 años en hacer que bodas y eventos sean recordados por el ambiente sobre la pista de baile y – además de regalarle muchas anécdotas – su larga experiencia en cabina le ha permitido descubrir las claves para conseguir que hasta el invitado menos animado se convierta por arte de magia en el alma de la fiesta. Toma nota de todas sus sugerencias y ¡que el ritmo no pare!

 

Fotografía © Ruth Roldán

 

  • Hoy en día parece que cualquiera puede ambientar una fiesta con una lista de Spotify. ¿Qué aspectos tenemos que tener en cuenta a la hora de escoger un profesional para que se ocupe de la música en nuestra boda?

El trabajo del DJ es encontrar la canción perfecta para cada momento de la fiesta; saber leer la pista y entender lo que los invitados necesitan en ese instante para que el ambiente no decaiga. Para mí un DJ es una mezcla de carisma, técnica y selección musical. En bodas, lo más importante sin duda es que sepa ser versátil y adaptarse a cada público: no puedes hacer una lista y esperar que funcione en todas las bodas porque los invitados no son los mismos cada fin de semana.

 

  • En el espacio en el que nos casamos no nos ofrecen servicio de DJ y no sabemos qué tipo de equipo de sonido puede ser necesario ni cuál es el mejor espacio para ubicar la cabina dentro de la sala de fiestas, ¿debemos ocuparnos nosotros de estos aspectos?

Aunque muchos lugares para bodas ya cuentan con equipo e incluso personal propio para el baile, éstos no son imprescindibles. Al contratar a un DJ es importante preguntar si traerá su propio equipo para poder valorar el tiempo que necesitará para ponerlo a punto antes de dar comienzo al baile.

En nuestro caso, en High Volume sólo trabajamos con nuestros propios equipos y siempre llevamos el doble de equipamiento. Además todos nuestros DJs han sido formados por nosotros y están preparados para solucionar cualquier fallo técnico; consideramos que es muy importante garantizar que todo estará bajo control y que los novios podrán despreocuparse de todo lo relativo al baile para centrarse en disfrutarlo.

En cuanto a la ubicación de la cabina, en mi opinión debería estar colocada siempre a pie de pista. El DJ tiene que estar accesible y cerca del público porque no es el protagonista del día, son los novios.

 

Fotografía © Sara Frost

 

  • Nos casamos por la mañana y nos preocupa que a la gente le cueste animarse en el momento de la fiesta y prefieran quedarse sentados de sobremesa, ¿hay grandes diferencias entre un baile de bodas en horario de tarde o de noche?

Las bodas de mañana tienen un proceso más lento. Los invitados se animan poco a poco, pero cuando la fiesta arranca ¡puede llegar a acabar a altas horas de la madrugada!

La cultura y la mentalidad española hacen que sea raro acabar una fiesta antes de la media noche; si los novios abren el baile sobre las 18:00 0 19:00 horas, la fiesta puede alargarse incluso hasta las 02:00 o 03:00 de la mañana. Son bailes más largos pero con un ritmo más pausado.

En cambio en las bodas de noche todo es más directo: al cabo de una hora los invitados ya están entrando en juego y se implican muy rápido en la fiesta. Las bodas de noche suelen ser algo más cortas, unas 5 horas de fiesta, pero con un ambiente intenso y efervescente desde la primera canción.

 

  • Tenemos dudas sobre cómo conseguir que todos nuestros invitados se sientan integrados en el baile. Vienen muchos amigos jóvenes con ganas de fiesta, pero no queremos que nuestros padres, abuelos, etc. se sientan desplazados y abandonen el barco justo después de que bailemos los novios…

La clave para que una sesión funcione tiene mucho que ver con cómo se miden los tiempos. En una boda de unas 5 horas – para mí la duración perfecta – , la primera me gusta plantearla pensando en enganchar a los mayores: éxitos de los años ’70 y ’80, soul, funky, pop-rock de su época… Al empezar el baile el sector más joven tiende a ir directo a la barra y son los mayores los que van a llenar la pista. Poniendo temas míticos que los jóvenes también conocen, todos se animan a bailar y captan el mensaje de que empieza lo bueno.

También en el primer bloque del baile es importante lanzar algún éxito actual para no desconectar a los jóvenes y a partir de la segunda hora de barra libre, empezar a moverse por todos los estilos: pachanga, pop, flamenco, rock, indie.. Que todo el mundo sienta en algún momento que está sonando su canción.

Para terminar, últimamente está funcionando muy bien el momento remember: temas de finales de los ’90 y los primeros 2000 que todos escuchábamos cuando comenzábamos a salir de fiesta. El ‘Flying Free’ de Pont Aeri no falta ya en ninguna boda.

Si tuviera que escoger 5 canciones imprescindibles para comenzar en una sesión de boda, escogería en primer lugar ‘Think’ de Aretha Fraklin – creo que siempre la pongo después de la apertura de los novios -. Después pondría tres o cuatro temas de los ’70 y ’80 para que la gente calentara motores cantando y bailando y en quinto lugar lanzaría un tema actual o algo latino tipo Juan Luis Guerra, que nunca falla para enganchar al resto de la pista.

 

Fotografía © Ruth Roldán

 

  • A mi pareja y a mí nos gusta un estilo musical muy concreto y nos gustaría que esa fuera la música que sonara en nuestra boda, pero algunos amigos opinan que deberíamos dar gusto a todos los invitados, ¿qué nos recomiendas?

Desde mi punto de vista personal, en la variedad está el gusto; para mí es mejor abrir los estilos y que cada invitado tenga su momento. en cualquier caso, si los novios quieren que sólo suene música indie – por ejemplo- y a la mayoría de sus invitados también les gusta, adelante. Hace poco hicimos una barra libre con 10 horas de música indie y bailaron las 10 horas como si fuese un festival: era lo que querían y salió genial.

Mi recomendación sería que hablaran con su DJ, que le explicaran qué perfil de invitados van a asistir a la boda y que consensuaran entre todos qué tipo de música puede funcionar mejor para esa boda en concreto. 

 

Fotografía © Pelillos de Ratón

 

  • No queremos que en nuestro baile suenen las típicas canciones de boda, se nos ponen los pelos de punta pensando en ‘Paquito, el Chocolatero’. ¿Cómo podemos evitar ese tipo de temas en la fiesta?

Sencillamente indicándoselo previamente al DJ. La boda es de los novios, y – aunque en ocasiones haya que dejarse asesorar por el profesional- tenéis todo el derecho a marcar el estilo que queréis que se siga en vuestro baile. Nosotros evitamos ese tipo de canciones y tampoco incluimos en nuestro set inicial los típicos pasodobles y bailes regionales, salvo que nos los pidan expresamente los novios. Buscamos hacer una discoteca más elegante, aunque reconocemos que el momento ‘petardeo’ a veces consigue levantar el ambiente cuando la gente no se anima.

Nuestra propuesta cuando parece que el clima decae es apostar por Raffaella Carrá, El Dúo Dinámico, ‘Ritmo de la Noche‘… canciones también muy festivas pero con un punto algo menos verbenero.

¡Una fórmula que nunca falla es la combinación Spice Girls + Backstreet Boys!

 

Fotografía © Estudio Dita

 

  • Nos estamos planteando incluir algún tipo de actuación como complemento al DJ. A mí me gustaría poner un karaoke, pero mi pareja cree que sería mejor contar con un violinista, ¿qué nos recomiendas?

Todo lo que sea música directo suma. Saxos y violinistas son un gran apoyo y por supuesto una gran idea para incluir a mitad de la barra libre, cuando los invitados ya están arriba.

En cuanto al karaoke, si la boda tiene 100 o más invitados, en mi opinión no funciona bien. Cantan dos personas y el resto sólo mira; puede frenar el ritmo de la barra libre. Si los novios son muy fans del karaoke, les recomendaría ponerlo al final, en la última hora.

 

Fotografía © Paula Furió

 

Espero que las respuestas de Álvaro hayan resuelto todas vuestras dudas y que el baile de vuestra boda sea realmente inolvidable.

¿Y qué os parece -como fin de fiesta- echar un vistazo a nuestro post Canciones perfectas para el día de tu boda ? En él encontraréis mis temas favoritos para enmarcar los momentos especiales que viviréis en vuestro enlace.

Recordad que podéis dejarnos vuestras consultas en ‘comentarios’ y ¡no os perdáis nuestro próximo post!

 

 

Deja tu comentario

Tu correo electónico no será publicado. Los campos obligatorios estan marcados con un *



Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento y aceptación de nuestra Política de cookies, Pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies