Se ruega confirmación

Tenía muchísimas ganas de tratar este tema en el blog. Para mí, las invitaciones son uno de los detalles más importantes de una boda porque son el primer contacto que nuestros invitados tendrán con la celebración.

Muchos piensan que no tienen ninguna utilidad, o que no merece la pena destinar una parte del presupuesto a este elemento, porque -al fin y al cabo- cuando comunicamos a un amigo que vamos a casarnos y que queremos contar con él en un momento tan importante, damos por hecho que esa persona ya sabe que está invitada a nuestro enlace. Sin embargo, yo siempre considero las invitaciones como una especie de tarjeta de visita del propio evento y por lo tanto, creo que se les debe dedicar una atención especial y que tienen que estar muy relacionadas con lo que vamos a vivir en él.

Imagina que han dejado en tu buzón una tarjeta con dibujos de animales, texto en colores vivos y cantos troquelados. ¿Apostarías a que es el contacto de una guardería o el de un jurista? Con la invitación de una boda deberíamos procurar el mismo efecto: que hable de nosotros, que dé pistas sobre el estilo que tendrá nuestro enlace y que sea acorde con el resto de elementos que estamos escogiendo para la organización de nuestro día.

 

Estilismo y decoración de stand para una feria de bodas.Fotografía © Sara Frost

 

A continuación repasaré con vosotros algunos aspectos que no debéis pasar por alto cuando comencéis a buscar las invitaciones ideales para vuestra boda.

 

La información

Antes que nada, no debemos perder de vista que -al entregar una invitación- estamos facilitando a la persona que la recibe datos que necesita conocer sobre nuestra boda. Piensa en las 6 W’s que utilizan los periodistas al elaborar una noticia: What, Who, When, Where, Why y hoW.

  • ¿Qué se celebra? Por supuesto hablamos de una boda, pero quizá sea también vuestro décimo aniversario como pareja, uno de vuestros cumpleaños o el bautizo de uno de vuestros hijos. Si la vuestra es una boda con un motivo especial, hacédselo saber a los vuestros.
  • ¿Quién hace la invitación? Tradicionalmente, eran las familias de los novios quienes invitaban a sus allegados al enlace de sus hijos; sin embargo hoy en día es bastante habitual que sean los nombres de los contrayentes los que encabezan la invitación. Escoged la opción con la que os encontréis más cómodos y valorad qué se adapta mejor al estilo de boda que tenéis en mente. Tened en cuenta también que, en bodas muy familiares o de protocolo relajado, podréis utilizar los diminutivos o apelativos cariñosos con los que os conoce vuestro círculo íntimo, mientras que en bodas más formales es más adecuado que el que aparezca en la invitación sea vuestro nombre de pila. Por último, no olvidéis incluir vuestro contacto o el de vuestras familias,
  • ¿Cuándo será el enlace? La fecha y la hora de la boda deben aparecer bien visibles y de forma clara para que quien la reciba pueda valorar si podrá asistir o no a la celebración. También es conveniente indicar expresamente cuál será la fecha límite para que los invitados confirmen su asistencia.
  • ¿Dónde se llevará a cabo? Es muy importante que aparezcan nombre y dirección del espacio donde se celebrará la boda. En el caso de que la ceremonia y la fiesta posterior se desarrollen en dos lugares diferentes (una iglesia y un hotel, un ayuntamiento y una finca particular…), deberá indicarse también para que vuestros invitados tengan en cuenta que deberán desplazarse de un sitio a otro.
  • ¿Por qué  y Cómo nos casamos? Si os apetece, podéis incluir un pequeño texto explicando qué os ha llevado a dar este paso y por qué habéis decidido celebrarlo de una determinada manera. No es lo más habitual, pero puede resultar entrañable y divertido. Otra opción es jugar a dar respuesta a estas preguntas a través del diseño y el tono que utilizaréis para elaborar el mensaje.

Fotografía © Miguis Paper

 

¿Qué otro tipo de datos pueden ser incluidos en la invitación? Este soporte os permite hacer llegar a los invitados información sobre cualquier cuestión relacionada con la boda y que consideréis que deberá tenerse en cuenta.

No olvidéis indicar si existe un código de vestimenta que los asistentes al enlace deban respetar (prendas de colores claros para una boda en la playa, mujeres con tocado en una boda de mañana…), informad de que habéis abierto una lista de bodas, incluid el horario de los autobuses, aconsejad a vuestros familiares y amigos que acudirán desde otras provincias o países sobre dónde pueden alojarse o el contacto de peluquerías y otros servicios que puedan necesitar…

 

El mensaje

Una vez tengamos clara toda la información que queremos transmitir, tendremos que dedicar tiempo a pensar cómo queremos presentarla.

Además de pensar en el diseño y la imagen de las invitaciones -de los que hablaremos a continuación-, considero que es importante prestar atención también al tono que utilizaremos para expresarnos.

Si sois una pareja desenfadada, el grueso de los asistentes serán amigos y la vuestra va a ser una boda informal, será divertido pensar en redactar el contenido de la invitación tal y como os expresaríais con vuestros invitados. En este tipo de bodas, recomiendo utilizar un tono coloquial y cercano; tan sencillo como decir: ¡Nos casamos! y no podemos imaginar nuestra boda sin vosotros a nuestro lado.

Cuando la boda sea de corte clásico -y, especialmente, si se celebra por la Iglesia o en el caso de que quienes invitan al enlace sean vuestros padres-, podéis optar por la fórmula más tradicional: el formato tarjetón. ¿Su mayor ventaja? Es elegante, sintético e incluye toda la información necesaria. Si vais a decidiros por esta modalidad, deberéis tener en cuenta algunos detalles de protocolo que deben respetarse:

  • El nombre de la novia y su familia deberán aparecer en primer lugar.
  • Los nombres de los novios no irán acompañados de los apellidos.
  • Los nombres de los padres podrán ir acompañados de uno o dos apellidos o se podrá escoger indicar ‘Familia + Apellido paterno + Apellido materno’.
  • Si se indican los nombres completos de los padres de los novios, los nombres de varón precederán a los de las señoras.
  • Suelen incluirse formalismos como D.M. (Dios mediante, para indicar que la fecha y hora indicadas se respetarán si no surgen imprevistos), S.R.C. o R.S.V.P. (Se ruega confirmación o Répondez s’il vous plaît, para solicitar que se dé aviso de si se tiene o no intención de asistir a la boda).
  • Para indicar el día y año de la celebración, se podrán utilizar cifras, pero el mes y la hora deberán aparecer en letra. Además, deberá indicarse el día de la semana. (Por ejemplo, ‘Sábado 17 de septiembre de 2020, a las seis de la tarde’.)

Fotografía © Pablo Laguía

 

El diseño

Has recopilado las invitaciones de todas las bodas a las que has asistido, has buceado horas y horas en Pinterest, has solicitado catálogos de muestras a distintas empresas y hasta has buscado tutoriales para fabricar tus propias invitaciones de boda.

Encontrar la inspiración para la estética de las invitaciones es más sencillo que todo eso.

Basta con escoger un motivo que sirva de hilo conductor, que conecte con el resto de elementos de la boda: Si la decoración va a ser rústica, lo más coherente es que nuestra invitación contenga elementos del campo y texturas naturales. Si vais a celebrar la ceremonia en una terraza urbanita, el diseño que más se adecuara será de corte minimalista y conceptual.

Podemos escoger un color o un estampado y después utilizarlo en los arreglos florales, el seating, la minuta o incluso en nuestro look de novia para dar continuidad a la imagen de las invitaciones.

Y, por supuesto, si la boda va a ser temática, podremos incluir elementos que hagan alusión a nuestra ambientación para que los invitados se empapen de la estética que deberán adoptar. Tipografía retro para una boda años ’50, filo dorado para una fiesta estilo James Bond… ¡las opciones son infinitas!

 

Fotografía © Patricia Semir

 

Una vez definido el diseño, mi recomendación es que os informéis a conciencia sobre las calidades de papel e impresión que os ofrece el estudio de diseño o la imprenta a la que vais a realizar el encargo de las invitaciones. Si es posible, solicitad una muestra para valorar cuál será el acabado y si realmente se adapta a vuestras necesidades.

El gramaje del papel que escojáis es especialmente importante si tenéis pensado escribir a mano los nombres de los invitados en el sobre. No todos los acabados soportan la cantidad de tinta necesaria para caligrafiar o responden de manera adecuada a la plumilla. Lo mismo os sucederá si sois vosotros mismos quienes escribiréis el nombre de cada destinatario: recordad que las texturas satinadas o con trama a veces no permiten utilizar determinados materiales de escritura como rotuladores o bolígrafos.

Antes de comenzar a copiar tu lista de invitados nombre a nombre, valorad cómo queréis plantear el tema de los tratamientos de los destinatarios. Igual que ocurría con la elaboración del mensaje, tendrás que valorar el grado de etiqueta que va a regir en tu boda.

Si es un enlace informal o sólo estarán invitados vuestros familiares y amigos más cercanos, bastará con indicar sus nombres de pila y los de sus parejas. En este caso, tendrás que colocar en primer lugar el nombre de la persona que invitas y a continuación el de quien la acompaña: por ejemplo, tu amiga María & Alberto, su novio.

Si ambos comparten el mismo grado de cercanía -y especialmente si son matrimonio-, colocaremos siempre primero el nombre del caballero y a continuación el de la señora: por ejemplo, tus tíos José & Lucía.

En este tipo de invitación también estarían admitidos sobrenombres familiares si éstos son los apelativos que esas personas utilizan habitualmente: por ejemplo, Abuela Josefina o Cuchi & Nacho.

 

Fotografía © Cristina & Co.

 

Para bodas clásicas y de tipo tradicional, mi recomendación es ajustarse con mayor precisión a lo que dicta el protocolo. Apunta las pautas que no debes olvidar:

  • Para invitar a una familia al completo. Puedes utilizar la fórmula ‘Familia + Apellido paterno’ o ‘Nombre del padre y familia’ cuando quieras invitar a una pareja y sus hijos. Si alguno de ellos está casado o tiene pareja formal, es mejor que cuenten con su propia invitación. Ten en cuenta también que con esta expresión estás invitando a los niños de esa familia; si la tuya va a ser una boda sólo para adultos deberás indicárselo expresamente a tus invitados.
  • Para invitar a una pareja. Si los invitados son un matrimonio, la invitación irá dirigida a los ‘Sres. de + Apellido del hombre’ o al ‘Sr. Don + nombre completo del caballero y Sra.’. Si aún no se han casado, deberás indicar ‘Sr. Don + nombre completo del caballero y Srta. + nombre de la mujer’.
  • Para invitar a una persona individual. Cuando invites a personas solteras, la fórmula correcta a utilizar dependerá de su sexo y edad. Los hombres sin pareja, separados o viudos deberán aparecer siempre como ‘Sr. Don + nombre completo de caballero’. Las niñas y mujeres jóvenes sin acompañante recibirán su invitación a nombre de ‘Srta.  + nombre completo de mujer’. Por último las solteras de edad madura, viudas y separadas serán invitadas como  ‘Sra. Doña + nombre completo de mujer’. En el caso de que quepa la posibilidad de que estos invitados -que en principio carecen de pareja- puedan asistir junto con otra persona, deberemos añadir a continuación del tratamiento la coletilla ‘…y acompañante‘.

¿Un último consejo para que vuestras invitaciones queden perfectas? Que dediquéis tiempo y cariño a preparar cada una de ellas antes de entregársela a vuestros familiares y amigos.

No hay nada como ver tu nombre escrito en el sobre con primor por un calígrafo profesional. El acabado es impecable y este detalle aportará un toque de sofisticación a vuestras invitaciones que no pasará por alto. También puedes aprender alguna técnica de lettering para escribir tú mismo con cuidado los nombres de tus invitados uno a uno, o lacrar los sobres con un sello personalizado con vuestras iniciales.

Estos pequeños gestos a la antigua usanza hacen más personales las invitaciones y aportan calidez; tus invitados las abrirán con la misma ilusión que se abre un regalo.

 

Fotografía © La Fotografía de Tu Boda

La entrega

El protocolo marca que las invitaciones se entregan en mano -especialmente a los invitados más cercanos- y aproximadamente dos meses antes de la celebración de la boda.

Repartir las invitaciones es la excusa perfecta para reunirte con familia y amigos y relajar los nervios que generan los preparativos de la boda.

A aquellos con quienes no puedas verte en persona, deberás enviárselas por correo. Calcula el tiempo necesario para que lleguen con tiempo suficiente y asegúrate de su recepción con una llamada de teléfono si ves que pasa el tiempo y los invitados no se han puesto en contacto contigo.

Además, valora antes de echarlas al buzón si las características del sobre pueden no resultar aptas para su envío por correo ordinario: en ocasiones los sobres de medidas no adaptadas a los estándares, con colores o estampados, no son admitidos en las oficinas de Correos. Es una traba sencilla de solventar, sólo tendrás que buscar un sobre liso de tamaño suficiente para introducir la invitación, escribir la dirección correctamente y pegar el sello con el franqueo que corresponda.

 

Fotografía © Pelillos de Ratón

¿Te ha quedado alguna duda sobre invitaciones? Me encantará leer vuestros comentarios y responder vuestras preguntas.

P.D. ¡Nos vemos pronto con más inspiración para tu boda!

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