Fotografía, Casilda de la Pisa

Si la novia fuera yo…

A la hora de organizar tu boda, seguro que has tenido momentos de saturación en los que no sabes ni por dónde empezar, necesitas orientación, inspiración o un punto de vista diferente de cómo alguien haría las cosas.

Por eso decidí crear esta sección que será un contenido recurrente en el blog y donde te hablaré de qué decisiones y elecciones tomaría si la novia fuera yo.

En este caso te hablaré del vestido, pero más adelante profundizaré en otros aspectos como la organización del convite, la luna de miel, la decoración… .

El momento de la búsqueda del vestido suele ser uno de los más estresantes para la novia, encontrar el vestido perfecto, en ocasiones, se puede convertir en una odisea; no sólo por la amplia cantidad de modelos que hay, sino también porque muchas veces uno tiene claro qué cree que le queda bien, pero cuando se lo prueba ve cómo el vestido que había pensado que sería ideal para ella, no le favorece en absoluto y darse cuenta de eso bloquea, estresa y desbarata todos los planes.

Si la novia fuera yo… tendría muy claro cómo me gustaría verme ese día, pero no me cerraría en banda a probar nuevos estilos y opciones. A veces lo que menos imaginas es perfecto para ti.

Si la novia fuera yo… buscaría inspiración, pero no perdería de vista la realidad de ese día. No vas a desfilar por la alfombra roja de Cannes, sino hacia el altar.

Si la novia fuera yo… trataría de hacerme el vestido a medida y con un diseñador español con el que conectara de verdad. Quizás elegiría algún modelo de su colección prêt a porter o compraría un vestido vintage y lo adaptaría para mí.

Si la novia fuera yo… daría importancia a la calidad de los tejidos.

Si la novia fuera yo… iría acompañada solo de mi madre y de mi hermana a esa primera búsqueda, sabiendo que la elección es mía y solo mía. Más adelante quizás invitaría a alguna amiga especial, pero una vez decidido el vestido. No querría que nadie condicionara mi elección y me encantaría compartir ese momento único solo entre mi madre, mi hermana y yo.

Si la novia fuera yo… mi vestido, sin lugar a dudas, tendría un toque romántico y con caída. La sencillez y la elegancia serían mis premisas e incorporaría una nota de color en el propio vestido o complementos especialmente en tonos empolvados.

Si la novia fuera yo… trataría de no “volverme loca” queriendo conocer todas las opciones y no visitaría más de cuatro diseñadores.

Si la novia fuera yo… al diseño del vestido le incluiría detalles como flores bordadas en tonos crudos o beige, tal vez la cintura o incluso el escote de la espalda.

Si la novia fuera yo…disfrutaría de la experiencia de hacerme un vestido a medida, sin perder de vista quién soy y acorde con el lugar de celebración y con el tipo de ceremonia.

Fotografía, Casilda de la Pisa.

Fotografía, Casilda de la Pisa.

Si la novia fuera yo… me casaría en invierno u otoño. Quizás podría llevar un abrigo o capa. Me encanta la luz de las bodas de invierno.

Si la novia fuera yo… trataría de no obsesionarme con tema de tallas o figura, tienes que tener la certeza de que ya eres bonita cada día y ese día, además, estarás preciosa.

Si la novia fuera yo… intentaría disfrutar al máximo de todo el proceso porque, a priori, solo lo vas a vivir una vez en la vida.

… Y tú, ¿qué harías si fueras la novia?

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