Todo lo que necesitas saber sobre… los testigos

Los que llevéis un tiempo siguiendo este blog me habréis oído afirmar en más de una ocasión que para celebrar una boda sólo son necesarias dos personas que se quieren y su decisión de compartir camino. Pero – en la práctica – todos sabemos que hay otras personas que cumplen un papel importante en la ceremonia acompañando a los novios en el momento de dar el último paso para convertirse en una familia.

Hace unas semanas compartía con vosotros en el blog los detalles más curiosos e interesantes sobre la figura del padrino en una boda y hoy retomo esta sección en la que os explico todo lo que necesitáis saber sobre las figuras relevantes de una boda para aclarar las dudas que muchos de mis novios me consultan sobre otro de los papeles significativos que protagonizan la ceremonia.

¿Es imprescindible tener testigos en mi boda?, ¿cuántos deben ser?, ¿cuál es su función?

 

Fotografía © Paula Furió

 

Si acudimos al diccionario, veremos que la palabra ‘testigo’ tiene dos significados diferentes pero muy relacionados entre sí:

  • Un testigo es aquel que da fe y confirma que algo ha sucedido y es verdadero
  • Un testigo es, también, aquel está presente y conoce de primera mano algo que está sucediendo

Y estas dos ideas describen perfectamente la función y el lugar que ocuparán los testigos en vuestra boda: serán las personas responsables de declarar que es cierto que os queréis y estáis decididos a pasar la vida juntos y también serán quienes dejarán constancia de que la boda efectivamente se ha celebrado porque estaban allí con vosotros acompañándoos en ese momento.

Vuestros mejores amigos y familiares más cercanos son personas idóneas para cumplir este papel, y podéis pensar en mil maneras de comunicarles de una manera diferente, divertida y emotiva por qué habéis decidido otorgarles este papel especial y destacado en vuestra boda y en vuestra historia.

Podéis organizar una cena informal en casa y hacer una entrega de diplomas, enviarles una carta explicándoles lo mucho que significan para vosotros y pidiéndoles formalmente su implicación en la ceremonia o hacerles un regalo que puedan llevar ese día y los diferencie del resto de invitados. Pero mi consejo es busquéis la manera de hacerles conscientes de su importancia en vuestro gran día.

 

Fotografía © Ruth Roldán

 

Aunque estoy segura de que tenéis más o menos clara vuestra lista de candidatos, hay algunos factores que tendréis que tener en cuenta a la hora de escoger vuestros testigos.

En primer lugar, aunque el significado de los testigos en una boda civil y en una boda religiosa es el mismo, la naturaleza de la ceremonia determinará los requisitos que deberán reunir las personas que asuman este papel y el momento en el que intervendrán.

 

 

En las bodas civiles, los testigos desempeñan su papel en dos momentos:

 

          1. Al tramitarse el expediente matrimonial:

Unos meses antes de la celebración de la boda, un testigo (mayor de edad, con su DNi y -algunas localidades- que no sea familiar de ninguno de los novios) deberá presentarse en el Ayuntamiento o Registro Civil para declarar ante el funcionario correspondiente que os casáis libremente sin que nada ni nadie os obligue a ello.

          2. Al firmar el acta de matrimonio:

Para tener validez legal, las ceremonias civiles de matrimonio deben celebrarse en presencia de un juez, Alcalde o funcionario y de dos testigos mayores de edad. Bien lleves a cabo este trámite el mismo día de la boda, o previamente en el Registro Civil o Ayuntamiento, podrás escoger a cualquier persona mayor de 18 años -dos familiares, dos amigos…- para que corroboren con su firma que efectivamente el matrimonio ha sido celebrado.

 

En las bodas religiosas también existen dos tipos de testigos:

 

          1. Testigos de la toma de dichos:

Unos meses antes de la celebración de la boda, el párroco de la iglesia que corresponda al domicilio de los contrayentes, citará a los novios junto con dos testigos, que no podrán ser familiares y que deberán conocer bien a la pareja. Estas dos personas deberán responder a las preguntas del sacerdote confirmando que os casáis libremente, por amor y con la intención de fundar una familia.

          2. Testigos de la ceremonia:

El día de la boda, un número mínimo de dos testigos (no hay un máximo establecido) acompañará a los novios en un lugar preferente del templo y, una vez finalizada la ceremonia, testificarán firmando el acta matrimonial para confirmar que el matrimonio ha sido efectivamente celebrado en su presencia.

 

 

Fotografía © La Fotografía de tu Boda

 

Como veis, el papel de los testigos es fundamental en una boda y -como no podía ser menos- existen normas de protocolo y etiqueta que deben observarse para que su importancia en la ceremonia sea reconocida:

 

  • Los testigos son invitados de especial relevancia, por eso se les permite y aconseja vestir con un mayor grado de formalidad que el resto de asistentes a la boda -con excepción, por supuesto, de los novios-. En el caso de los hombres, si el novio viste chaqué, deberán escoger también esta prenda para la ocasión, mientras que si éste ha optado por ir de traje, deberán llevar pantalón, chaqueta y corbata como él. Las mujeres vestirán de largo o de corto según la hora de la ceremonia, como el resto de invitadas, pero se les permitirá llevar algún tipo de adorno especial que señale su relevancia.
  • A la hora de acceder al lugar de la ceremonia, podrá escogerse acceder a la iglesia o espacio reservado para la celebración con el resto de invitados antes de la llegada de los novios o -también- formar parte del cortejo nupcial, que entraría en el siguiente orden:
  1. El novio, acompañado de la madrina.
  2. Los padres de los novios (si no van a cumplir la función de padrino y/o madrina)
  3. Los testigos, en parejas formadas por un caballero y una señora sin ser necesario que sean consortes.
  4. Los niños de arras, si los hubiera.
  5. La novia, acompañada del padrino.
  • Una vez dentro de la iglesia, el salón, o el lugar que corresponda, los testigos se dividirán en dos grupos: aquellos que testificarán en nombre de la novia se situarán en un lugar preferente a la izquierda, los testigos del novio ocuparán el lado derecho. Si fuera posible, se les ubicaría en un lugar diferenciado cercano al altar o mesa de ceremonias y -si no lo hubiera- ocuparían las primeras filas de cada bancada junto con los familiares directos de los novios.

 

Fotografía © Pablo Laguía

 

Espero que esta entrada os haya sido de utilidad y os haya ayudado a comprender el papel de los testigos de vuestra boda.

¡Nos vemos pronto con un nuevo post!

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